Hoy en Sonora, estado al noroeste de México, se encuentran en mesas de diálogo: Gobierno Federal, Estatal, pescadores ribereños del sur, productores acuícolas y pesca industrial.

Nada fácil, cada quien exponiendo sus argumentos, unos más sustentados en ciencia que otros, pero todos válidos; y los funcionarios de gobierno, quizás los más comprometidos, ya que están acotados por la Ley. Sus acciones son observadas, evaluadas y sancionadas respecto del cumplimiento al que están obligados. Y por si algo faltara, que no debería ser tomado en cuenta, pero lo es, próximos a campañas electorales. Hoy todo cuenta.  

La pesca en un entorno cada vez más incierto

La pesca, uno de los últimos recursos de aprovechamiento silvestre, está fuertemente sujeta a las condiciones ambientales. Por ejemplo, si hay poco alimento, habrá poca captura. Si hay altas temperaturas, repercutirán en la reproducción o migración de las especies; a su vez, la suma de estos puede o no tener sinergias. 

La cacería sería otro aprovechamiento silvestre, sin duda más maduro, cada vez más, se observa el manejo sobre las poblaciones, incluso reproduccion en cautiverio y  liberaciones ; y quizás escape algún otro recurso más por ahí. 

Es decir, cuando las condiciones ambientales son favorables para estos recursos, puede variar la captura de un año a otro, lo mismo que si son adversas. A su vez, estos ciclos en la pesca, pueden superar los 10 o más años. Y esto se dice de manera simple; sin embargo, al asociarlo al entorno económico, la ecuación se complica.

Cambio climático: de tendencia a realidad

A nivel global, al IPCC, (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) al principio le preocupaba un aumento de  temperatura de 1°C y se preveían cambios significativos. Eso ya lo pasamos, ya es historia. 

Hoy se busca no llegar a 2°C y se estima que ya estamos en la fase que demanda  grandes cambios, en temas como energía, ciudades y transporte, alimentación y uso de suelo, captura de carbón e inversión, y quizá logremos que la temperatura se estabilice para 2050. 

En el tema pesquero, se estiman bajas en las capturas de los trópicos del orden de 40% para 2050.  

Es importante mencionar que arriba de 2°C, los arrecifes coralinos entran en condiciones de alto estrés.

Imagen: ambito.com – CABA.

Cuando la percepción choca con la evidencia

Al exponer en las mesas de diálogo, que mucho del tema pesquero es reflejo del cambio climático, y su impacto en las poblaciones, que de manera directa o indirecta afecta la cadena trófica; en particular para el Golfo de California. Al citar el trabajo de la  dra. Juana López y colaboradores, quienes publican haber identificado zonas con aumento de temperatura bien definidas; un líder pesquero señala: “…del cambio climático ya sabemos ¿y eso qué tiene?, eso nos pega a todos…” 

De cierto, no sé si él lo cree o solo es la postura que debe tomar en beneficio de sus representados; después de todo, es un líder que ya no pesca, solo representa. 

Los que pescan están en el mar, como Ana María en San Felipe, Baja California, Gabriel en Puerto Libertad, Andrés en Guaymas, o Martin Ramon (Tolo) en Yavaros, solo por mencionar algunos de los muchos que hay.

Señalan además “Queremos que las demás actividades dejen de afectarnos, o tomaremos de nuevo la carretera…y sí, ya sabemos que son industrias que dan empleo y eso ¿y qué tiene? Nosotros somos los afectados” apuntando a la pesca industrial y la acuacultura como los principales. 

Es su propuesta, es válido hacerlo; no así afectando a terceros, y pretendiendo limitar empleos formales que dan soporte a familias la mayor parte del año, y sin más evidencia que su sentir. 

Señales claras de un ecosistema en cambio

Lo deseable sería evaluar el daño, la magnitud y posibles medidas de prevención y mitigación; y para ello está la ciencia. Sin embargo, ellos reiteran: “No importa, nosotros tenemos mucho ahí, y antes no era así,  son ellos, tiene que ser ellos.”
Los ánimos así son…    

Es importante comprender que la ciencia no favorece o desfavorece, son herramientas para explicar y predecir con cierto nivel de certeza, en particular en la pesca, los cambios en las poblaciones y la interacción con el ambiente, y también es posible evaluarlo respecto de las demás actividades. 

Debemos ir hacia allá. Que los datos cientificos tome la relevancia que siempre debería tener y marque las pautas para las politicas de aprovechamiento.

Reducir el problema a un solo culpable

Las descargas municipales no son, los pesticidas y herbicidas de los valles agrícolas, tampoco, y el clima menos. Solo son los acuicultores y los barcos. Punto. Resolver con base en juicios de valor que para los pescadores son válidos, en realidad no alcanza. 

Mientras tanto en el Pacífico, a varios cientos de kilómetros de distancia, sin asociarlo a la pesca o acuacultura, Ernesto Méndez reporta que los santuarios mexicanos de la ballena gris, en la reserva del Vizcaíno, “zonas de cortejo y salas de parto, se han convertido en cementerios donde llegan a morir flacas desnutridas y sin energía luego de migrar cerca de 10 mil km debido a la falta de alimento y por segundo año consecutivo

Ellos lo llaman un evento de mortalidad inusual que inició en 2018. Es real, el clima está cambiando y el mar junto con él… y ahí vamos todos.

Ver más sobre reportaje sobre el caso de la ballena gris: https://www.youtube.com/watch?v=5Ai1GFiEKo0 

Las mismas soluciones para los mismos problemas

Pero la ribera ahí está, pescan, es su fuente de alimento, trabajo y sustento. Las alternativas de Gobierno como entrega de motores, pangas y redes son quizás positivas (y no creo que mucho) ya que estos programas tienen ya tiempo y los males ahí continúan. 

Y qué creen, ya hay que reponer de nuevo los motores, ¿y a quién? A los mismos. Lo siento, así es esto. 

Tiempo atrás me compartió una exdiputada, “los pescadores tienen que buscar alternativas, yo tuve contacto con ellos hace 15 años y las demandas son las mismas, no puede ser. ¿No hay más opciones que no sean motores, pangas y redes?” 

Quizás no debería ser así; pero en realidad ES.

Adaptarse o quedarse atrás

Habría que emprender acciones más creativas o estarán condenados a desaparecer de continuar las malas temporadas; las temperaturas van en aumento, es un hecho.

Y salvo prueba en contrario, dudo mucho que sea la acuicultura o la pesca de barcos la causa. Hay zonas donde no se ha desarrollado acuacultura y tampoco hay buenas capturas en la ribera.  

Diversificación: lo que ya está funcionando

La sucesión de especies, como de negocios, tiene cientos de años, y hay verdaderas extinciones, de gran impacto, que prácticamente han borrado industrias completas, por ejemplo, ¿quién recuerda un disco de vinilo? Ahí se grababa música; 10 a 12 canciones por lado. Hoy ya es diferente y de qué manera;  seguro ya hay quien no sabe ni a qué me refier, y esto en menos de 50 años.  

La adaptación es  la herramienta más significativa para la continuidad, o seremos desplazados. 

No será la acuacultura o la pesca, será el mercado y los consumidores.   

Buscando opciones, porque seguro alguien ya tuvo las mismas dudas, encontramos en la Revista Mexicana de Economía y Finanzas, Nueva Época, Volumen 17 Número 4, Octubre –Diciembre 2022, pp. 1-26, e799, el trabajo de Elvia Marín y colaboradores, que tiene que ver con la diversificación y el rol de la pesca de pequeña escala, que además existe en muchos países en el mundo. 

En su revisión resumen algunas estrategias por demás interesantes.

   Tabla 1. Resumen de las estrategias de diversificación económica de pescadores de pequeña escala en uso, de acuerdo a la revisión de alcance realizada.

Un fenómeno global, no local

Hace mención además que: Es importante señalar que los trabajos seleccionados para integrar la tabla 1 documentan el proceso de diversificación de PPE (pesca de pequeña escala)  de prácticamente todas las regiones del planeta, incluyendo entre otros los siguientes países: Estados Unidos, México, Italia, Grecia, España, Suecia, Vietnam, China, India, Bangladesh, Ghana, Kenia, Colombia, Perú, Australia, entre otros. 

Lo que nos permite ver la relevancia y alcance de este tema, que se reconoce e incluye ya en agendas no sólo académicas sino también de gobiernos y organizaciones internacionales.

Imaginémonos implementando por lo menos una de ellas; ¡claro que se puede!

Tomando en cuenta que debido a las herramientas tecnológicas y de logística disponibles, los mercados y los consumidores han tomado el control, vayamos por ellos.

Del producto a la experiencia

Con un grupo de nuevos viajeros, buscando “experiencias”; vayamos de pesca artesanal.  Retomando el análisis de E. Marin en su revisión, ninguno, y repito, ninguno tiene mejor vocación para captar el tema de turismo local que la ribera.”Pescaturismo, cultura y tradición.” 

En otros países nos comparten que ya está ocurriendo.

Emiliano, en una verdadera aventura de pesca en Sonora.

No se trata de dejar de pescar

Ojo, no propone dejar la actividad pesquera, creo que no es posible ni debería ser, pero sí diversificarla. 

No es que dejen de pescar y se dediquen a paseos en la Banana, no. Son pescadores y como tal deben ser respetados y reconocidos. La pesca es una experiencia completa. Seguro habrá que prepararnos para poder implementar el plan, pero eso es siempre. 

No es lo mismo ir de pesca en yate con un prestador de servicios turísticos que en panga y con un pescador genuino.  Acompañarlos en la faena, como “observador o como marinero”, son experiencias más que gratas, diferentes.  

Estos últimos muestran toda una experiencia de vida que trasmiten siempre en su conversación, en el momento de espera, al compartir los alimentos, además, por mucho es más seguro la captura. Ellos sí saben dónde hay más posibilidades de pesca, bueno, incluso casi hasta de lo que va a capturar.

Adicional a los programas de motores, panga o redes, adicional insisto; generemos un programa de diversificación. 

Quizá no tenga que ser nacional en su inicio, hagamos las pruebas piloto para evaluar, ajustar y mejorar previamente. 

Habrá quien piense: “no es fácil”, pero ¿cuándo la pesca lo ha sido?

Cambiar la conversación: de volumen a valor

Después de todo, se trata de migrar a nuevos nichos de negocio, como todos los que continúan en los mercados, ¿o esperamos a ser desplazados?

La mesa de diálogo, creo, debería salir de la visión de volumen y daños, y migrar a valor, en un sentido más amplio; no me refiero a vender filetes empanizados, lo que suelen llamar “valor agregado”, o pedir más motores.

En 2025, fueron 156 motores solo para la zona sur de Sonora (precisamente los pescadores representados en las mesas de diálogo), algunos aún no han sido entregados, con una inversión de 20 millones de pesos. En 2026, habrá otro tanto.

Imagen de Turismo Marinero – Málaga (España).

Una propuesta concreta: conectar pesca y sociedad

Navegar hacia el cambio 

¿Qué habría pasado si hubiésemos construido un muelle o definido un “Nodo de conexión Pesca-Sociedad”? formal, seguro, limpio. Que no es otra cosa que un sitio donde usted se acercara, y se contrata con la embarcación que lo llevara a una nueva experiencia. No estamos hablando de pesca deportiva, estamos hablando de pesca ribereña. 

Sentir en la piel lo que es la pesca artesanal y al final de la faena consumir la captura y llevar algo a casa…va usted como marinero… 

Incluso, quizás le toque entre un tercio y un cuarto de la captura. Eso hay que platicarlo con el capitán y/o dueño de la embarcación;  quizá solo le toque pagar la gasolina y el servicio, porque a veces el viaje sale tablas o menos, ni pa’  los gastos dicen…

Lo que es seguro es que a partir de ahí cada pescado, cada pulpo, cada almeja,  (si fue buceo),  tendrá un sabor diferente. 

No habrá ido de pesca deportiva, fue auténtica pesca ribereña; y quizás sin darse cuenta, también vamos navegando de volumen a valor. Ajustando sus velas para aprovechar mejor los vientos del cambio, ¿no lo cree? 

3 comentarios en «De volumen a valor: La necesaria evolución de la pesca ribereña ante el cambio climático»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *