La marcha: productores en busca de soluciones
La cita sería a las 11:00 am, martes 2 de junio de 2026, justo donde estuvo el hotel Camino Real, en Mazatlán, Sinaloa. A partir de ahí, iniciaría la marcha hasta llegar a las oficinas de la CONAPESCA, cabeza de sector del Gobierno de México y responsable de atender la política pública de pesca y acuacultura en el país.
El sol fuerte (cerca de 40°c y con muy, muy alta humedad), hombres, mujeres, incluso pequeños, los menos; de todas las edades, con un factor común: el camarón mexicano de acuacultura y toda su cadena productiva. También presentes, laboratorios de postlarvas, plantas de proceso, y por supuesto engordadores, de los principales estados productores como Sonora, Sinaloa y Nayarit.
Ahí estaban Carlos, Laura, Julio y Luis, María y Rosa, Martin y Geraldo, y Juan Pedro y todos. Todos en la marcha para solicitar una solución inmediata a la crisis provocada por factores externos (oferta del exterior) pero también internos, como facilidades en las fronteras para su ingreso, y todos factibles de mejorar y ajustar.
Diálogo sin resultados
Después de 3 reuniones en Palacio Nacional con todos las entidades que participan o tiene que ver con la producción y mercado de camarón, como aduanas, Secretaría de salud, economía, SENASICA, COFEPRIS, Guardia Nacional y CONAPESCA; nos escucharon, nos atendieron, nos dieron hasta esperanzas. Lo que no nos dieron, fueron resultados.
Uno de los asistentes, dedicado a la engorda de camarón, comentó que no iba a sembrar este ciclo, pero al escuchar lo que dijo el particular de la Presidenta que es quien llevaba la mesa de diálogo, se convenció y cambió de opinión: “mejor si sembraré este ciclo”. Hoy…él también, estaba en la marcha.
Una crisis que se agrava
Por esto, ahí estábamos en la calle, un martes 2 de junio, frente a oficinas gubernamentales de CONAPESCA, sin solución y con el problema aún mayor.
Los productores no pueden cosechar y vender su camarón porque se permitió el ingreso de camarón de otros países, principalmente centro américa.

La petición: cerrar las importaciones
Una petición. Incluso, básica si quieres verlo así. La petición es cerrar el ingreso de camarón del extranjero. Legal y por supuesto el ilegal.
Este último es un producto que ingresa con diferente fracción arancelaria, o con documentos apócrifos, o vaya usted a saber cómo… bueno sí sabe cómo, o al menos lo imagina, la cosa es que está en las bodegas y a la venta. Mismo precio de siempre, no crea que por entrar barato se repercute al consumidor.
Competencia desigual
Mientras que otros países han comprendido el potencial de la acuicultura como generadora de polos de desarrollo, empleo, alimento y divisas,otorgando tasas preferenciales, subsidios y reconocimiento a la cadena de valor del camarón, en México hay que salir a la calle para ser escuchados. Se entiende y se pide paciencia por las molestias causadas, pero no queda más, los derechos se exigen.
Exigimos ver a la presidenta de México, Claudia Sheimbaum Pardo, para de viva voz explicar la situación y el impacto de su Gobierno, sea por acción u omisión.
La distorsión de mercado creada, por los diferenciales entre países es significativa. Diesel de $30 pesos en México, versus $8 en el extranjero, solo como ejemplo. Tasas preferenciales por el estilo.
Sin duda hoy los mercados cada vez son más cercanos, sin embargo no debe ser que en razón de ello se sacrifiquen sectores primarios de producción. Ningún sector.
Para el caso del camarón no es falta de producción, calidad o tallas; es mercado puro.
La representación del capitalismo en su máxima expresión. Estados Unidos no tiene empacho en proteger sus industrias, sea con medidas no arancelarias, arancelarias, subsidios, cupos, cuotas compensatorias, lo que tenga al alcance.
Primero van ellos, y tienen razón. Es un país donde para su gobierno, sus habitantes van primero. “Let’s make America great again” recuerda. ¿Y México?

El impacto de no proteger el mercado nacional
Ojo: los acuicultores, aún no han pedido un solo peso de apoyo, aunque se trata de una distorsión de mercado creada por el Estado, donde aplican perfectamente los subsidios ¿o no? $10 pesos de subsidio en 250,000 t son 2,500 millones; de ese tamaño es el impacto de permitir el ingreso y no proteger el mercado nacional, que tantos años costó desarrollarlo.
El riesgo sanitario presente
Se sabe que las patologías, todas a nivel global, han sido movilizadas en razón del comercio, acaso estamos esperando que caiga la producción en México para empezar a buscar lo que ya se denomina muerte silenciosa asociada a un microsporidio.
Eso ya está caminando, a decir de los expertos, (Cita Soledad Morales, en reciente congreso en Guatemala). ¿Senasica lo estará evaluando o requerirá que se le solicite?
2026: un año complicado para la acuacultura
Las negociaciones siguen, esperamos la orden de la comandante suprema, la Presidenta de México, Dra. Claudia Sheimbaun Pardo, en atención a un sector que solo pide trabajar de forma ordenada, que solo pide que lo dejen trabajar y acceder al mercado nacional que durante tanto tiempo fue creando.
Hoy debido al camarón ya ingresado, 2026 será un mal año. Ya los camarones en la estanquería llegaron a las tallas de cosecha, hay que vender, no hay para alimento, sueldos e insumos, ¿pero cómo van a pagar? si los comercializadores a más de tener llena la bodega ofertan pagar precios de países subsidiados.
Empleo y estabilidad social en riesgo
Volver a sembrar, seguro no pasará en tanto no se tengan claras las reglas bajo las que operará el mercado nacional. Pronto habrá más gente buscando empleo. Lizbet, representante de las empacadoras de camarón en la marcha lo sabía y me dijo: “por eso estoy aquí. Estamos todas las mujeres preocupadas. De mar hay poco y de granja creo no habrá mucho si esto sigue…”
Se prevén situaciones más que complejas en la zona costera, donde no hay más empleos hoy que estos, los de la acuacultura, y todo por no atender a tiempo las solicitudes planteadas desde febrero. ¿En qué estarían pensando?
La espera continúa
Es simple: cierren la importación de camarón a México y apoyen a los productores acuícolas y su cadena de valor.
En tanto, las negociaciones continúan, nos siguen escuchando y atendiendo, solo falta, insisto, ver cuándo nos dan resultados.
Hay que estar atentos. Lo más complejo del tema es explicar ¿por qué todo tiene que llegar a la Presidenta, la Dra Claudia Shiembaum?
Sin duda mujer de capacidades extraordinarias pero tiempo seguro le empezará a faltar si ella tiene que resolver todo, ¿no lo crees?
