Una preocupación legítima de los seres humanos, sin lugar a dudas, es la alimentación. Somos una población de 8,200 – 8,300 millones con una tasa de crecimiento de 0.85%, y todos requerimos alimento. 

Las fuentes tradicionales de alimento, fueron en sus inicios la cacería y la pesca, para pasar a la agricultura y la ganadería. Y si bien existe desde hace cientos de años la acuicultura, ésta ha sido la menos popular. Sin embargo, la acuicultura ha ido avanzando y hoy ya se reconoce como otra alternativa. La producción pesquera ya está superada a nivel mundial por la producción acuícola.

México y la acuicultura: un sector sin continuidad clara

En México, también se consideraba importante la actividad acuícola. Era atendida desde la Secretaria de Pesca, donde hasta 2001, se tuvo la última Dirección General de Acuacultura. Después se creó la  Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), que establecía un nuevo modelo de atención al sector de acuacultura y pesca a través del organismo administrativo desconcentrado. Se publica incluso como parte de los cambios la nueva Ley de Acuacultura y Pesca Sustentable (DOF 24 de julio de 2007). A 24 años de la desaparición de la Dirección General de Acuicultura y revisando en particular los últimos 10 años, con el objetivo de conocer su evolución, nos encontramos con la Tabla Roja.

La Tabla Roja: 10 años de evolución oficial (2014–2024)

Volumen de producción de acuacultura en peso vivo por modalidad de cultivo según las principales especies. (ton).

Fuente: Anuario estadístico de acuacultura y pesca 2014, 2024.
nd: No hay dato
*Lobina, si se refiere a L. rayada (no se aclara en los anuarios consultados), el próximo año será rojo, ya que los registros corresponden solo a  una empresa, la cual se retiro de la actividad.

Lectura por especies: lo que crece y lo que cae

Camarón: el gigante

El camarón es la especie principal, sin duda. Es sobre la cual se tiene mayor infraestructura, principalmente en Sonora, Sinaloa, Nayarit y Colima, pero existe también desarrollo en Baja California Sur y Tamaulipas. 

Sonora ha avanzado en procesos de electrificación, a partir de un impulso de inversión gubernamental en 2009. Sinaloa, sin embargo, aún está pendiente.

¿Qué más hacemos para fortalecer al sector en su conjunto? ¿Desazolve de tomas de agua para asegurar su continuidad? ¿Investigación? ¿Capacitación? ¿Inteligencia de mercados? Consultemos a los involucrados y aseguremos de obtener respuestas que se puedan incluir en un plan de trabajo.

Maricultura: proyectos aislados, no  hay política pública

Maricultura de peces marinos; 3 empresas, 4 especies. Diríamos, que, totoaba y pargo, una empresa, Jurel, otra, ambos proyectos en La Paz, Baja California Sur, integrados verticalmente, desde producción de cría y engorda hasta comercialización.  La tercera empresa, un proyecto de maricultura en Ensenada, Baja California, de Trucha (en agua de mar), igual con producción y engorda. Más parecen proyectos aislados que resultados de una política pública.

Ostión: potencial ecológico, resultados a la baja

Ostión, ¡ay, pobre ostión! Con muchas ventajas ecológicas, fácil de producir, pero perdido entre la gestión y costos de certificación y aprobación de cuerpos de agua para su producción. Proyectos exitosos aislados; pero el resultado es una baja de 16,267 ton. Y algo de mejillón con éxito, pero igual escasos ejemplos.

¿Subregistro o estancamiento real?

La tabla roja es la información oficial. Si hay subregistro, mal. ¿Si no hay producción? ¿Entonces cómo hacemos para promoverla? Ya que el tema tecnológico está mayormente resuelto.

¿Será ya momento de dar un impulso serio a la actividad? Como se realizó con otras actividades del sector primario. No daré ideas; creo que lo correcto sería escuchar a todas las voces: productores, inversionistas, universidad y centros de investigación, y de ser necesario, ir por ellos.

El cuello de botella: permisos, trámites y costos

¿Será que la estructura de promoción federal de la acuacultura (de haber)  ya ha sido rebasada? ¿No dispone de personal o presupuesto? ¿Cuándo veremos implementado el Plan Nacional de acuacultura?  

Cualquiera que sea la razón, entonces descentralizar y simplificar hacia los estados puede ser una alternativa, a fin de permitir que las iniciativas locales puedan prosperar. ¿Tienes dudas sobre a qué me refiero con simplificar? Revisa el guión para la gestión de un permiso de acuacultura comercial. ¡¿De verdad se requiere ese nivel de información?! 

Acuicultura no es aprovechamiento: es inversión y exige rentabilidad

La acuacultura es un sector donde todo es inversión. No es un aprovechamiento, como sería la pesca. No es una actividad que deba verse como desarrollo de traspatio.

Desde la selección del predio, la instalación de infraestructura, la gestión, y hasta los insumos, todo es tiempo e inversión significativa. Desde la siembra, hasta proceso y comercialización. Hay que incluir permisos para exportación y requisitos sanitarios, otro tanto.   

Promovámosla en serio; tenemos todo para ello, principalmente mercado. Por lo menos eso parece indicar el nivel de importaciones de Mexico; 315,824 ton en 2024, de las cuales 226,000 son de pescado.

La tabla roja muestra que hay espacio de mejora. Lo que me hace creer, insisto, que no es claro aún para México el concepto de acuacultura como actividad prioritaria y estratégica para el sector alimentario, económico y de salud. 

Ecuador: la prueba de que sí se puede

La visión de acuacultura para Ecuador ha sido radicalmente diferente. De 2014 a 2024, pasó de 277,166 ton a 1,211,644  t. y sin duda, hoy es líder mundial.  

¿Qué dice el mercado?  

La comunicación hoy es de todos y puedes saber tanto como consultes. La información (buena y mala), está a un click, lo mismo que grandes comunidades y el interés por compartir. 

¿Acaso no has compartido la foto de algún platillo de productos del mar? Por ejemplo, cuando uno sube una foto a sus redes sociales mientras degusta unas almejas en la playa, o quizá un pescado zarandeado.

En general, los hábitos y los mercados de consumo muestran preferencias y tendencias comunes como calidad, sabor, salud, medio ambiente, versatilidad, sin duda, precio, entre otros. Los productos acuícolas cumplen más que bien con cada uno. 

Los establecimientos de consumo de pescado y mariscos registran un crecimiento de 36% en 2014-2025 en México, nos dice A. Godoy de Panorama Acuícola Magazine (revista líder del sector acuícola), periodo similar al que evaluamos en producción, y seguro avanzará más. 

No sería raro que estén subestimados los registros. Basta ver cómo hay más y más “taco fish” cada día y la cantidad de comensales ahí presentes. El consumo, es una tendencia real. No así los precios; que se han movido mas lentos. Para camarón mediano sin cabeza, en la Nueva Viga (el mercado más grande de pescados y marsicos en México) reporta 145 pesos/kilo, en marzo de 2014, en tanto que 157 pesos/kilo para 2024.    

La pregunta final

Entonces, ¿cuándo damos el lugar que corresponde al sector acuícola? Los demás países ya lo están haciendo. ¿O nos quedamos con la Tabla Roja?

Un comentario en «La Tabla Roja: ¿Oportunidad o estancamiento?»

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